MILES DAVIS
CAPITULO PRIMERO
Miles
Deewey Davis nació en Alton, Illinois en 1926. Cuando tenía dos
años su familia se mudó al East Saint Louis. Su padre,
dentista, le regaló una trompeta el día de su decimotercer
cumpleaños, y su profesor le aconsejó que tocase con vibrato:
"de todos modos te vas a hacer viejo y vas a empezar a
temblar". Los trompetistas de Saint Louis tenían una forma
de tocar dulce, suave y espaciosa, muy distinta al estilo de Roy
Eldridge y Dizzy Gillespie. Desde el comienzo de su carrera lo
que más le interesaba a Miles era el sonido.
En 1944 tuvo su gran oportunidad tocando
en la orquesta de Billy Eckstine, en la que coincidió con
Charlie Parker, Dizzy Gillespie, y Dexter Gordon. En estos
primeros momentos no tenía mucha técnica y su entonación era
deficiente. Lo que sí tenía era un impacto emocional único.
No imitaba a nadie, se concentraba en el registro medio, donde se
sentía más cómodo, y trabajaba incansablemente. La producción
de Parker en el Savoy y el Dial da buena idea del desarrollo de
Miles en los años cuarenta.
Dejó a Parker en 1948 y formó su famoso
noneto con el que grabó Birth Of The Cool, y Pre-Birth Of The
Cool, que constituyeron el modelo de jazz de la Costa Oeste
durante la siguiente década. En 1954 grabó Blue`n´Boogie y
Walkin´, donde demostró que podía tocar tan funky y tan
caliente como cualquier músico de la vieja escuela. En 1955 formó
el quinteto que fue modelo para los combos de jazz de los años
cincuenta. Lo formaban Philly Joe Jones (batería), Paul Chambers
(bajo), Red Garland más (piano) y John Coltrane (saxo). Con el
ingreso del saxo alto Cannonball Adderley y la sustitución de
Garland por el pianista Bill Evans, Miles hizo uno de sus álbumes
más influyentes, Kind Of Blue. Fruto de su colaboración con Gil
Evans como primer solista son Sketches Of Spain, Porgy And Bess,
y Miles Ahead, que hicieron que el sonido de su trompeta fuese
uno de los más aclamados del jazz. A partir de entonces
Miles cambió nuevamente de dirección. Contrató al batería
Tony Williams, al bajo Ron Carter y al pianista Herbie Hancock.
La sección rítmica era capaz de tocar en diferentes tempos, y
el sonido era en general más ligero y ágil. Después llamó al
tenor Wayne Shorter de los Jazz Messengers de Art Blakey. El
nuevo quinteto grabó una serie de álbumes, ESP, Sorcerer,
Nefertiti Miles In The Sky, de los cuales el más logrado es
Miles Smiles Quincy Jones dice que Miles Davis revolucionó el
jazz en cuatro ocasiones.
La última fue a comienzos de los sesenta
con discos como In A Silent Way y Bitches Brew, cuyo principal
aliciente era la introducción de instrumentos eléctrónicos que
daría lugar al jazz-rock. En esta nueva etapa colaboró con
Chick Corea, Joe Zawinul, Dave Holland, John McLaughlin, y Tony
Williams.
Cuando murió en 1991 era una de las
estrellas indiscutibles de la música: sus conciertos eran
seguidos por miles de fans y sus discos se colocaban en las
listas de los más vendidos.
1.1 - Nacimiento, vida infantil e
adolescencia (1926-45):
"Mira, la sensación más fuerte que
he experimentado en mi vida (con la ropa puesta) fue cuando por
primera vez oí a Diz y Bird juntos en St. Louis, Missouri, allá
por 1944." Miles Davis.
Miles Dewey Davis III nació el 25 de
mayo de 1926 en Alton, localidad situada en la ribera del
Mississippi en el estado de Illinois. Dos años después de nacer
Miles, su familia se trasladó a East Sant Louis, también
situada a orillas del mismo río. Allí transcurrió su infancia
y adolescencia.
El padre de Miles era un dentista de
abundante clientela. La familia gozaba de una próspera situación
económica. Pertenecía, por tanto, a la burguesía negra, una
clase social que, en general, se caracterizaba por su ardiente
deseo de ser aceptada en igualdad de condiciones por la sociedad
blanca. Ante los ojos de los burgueses negros, los blancos no sólo
aparecían como los dueños del mundo: eran también sus
creadores. Mentalmente atrapados entre la admiración e imitación
del estilo de vida de la burguesía blanca y el desprecio y
rechazo de las costumbres de los negros pobres, para ellos el
inevitable rechazo de los blancos en determinadas situaciones se
hacía más doloroso y frustrante, sirviendo como estímulo para
perpetuar su insatisfecho deseo de integración total; esta
actitud les llevaba a tratar de olvidar sus humillantes orígenes,
conduciéndose como si el negro americano careciese por completo
de planteamientos culturales propios que le permitiesen definirse
de alguna forma. Miles empezó muy pronto a sentir los
perturbadores efectos de esta conflictiva situación.
«Mi primer recuerdo de cuando era un niño
es el de un hombre blanco persiguiéndome gritando: "¡Sucio
negro! ¡Sucio negro!" Mi padre quiso ser músico, pero mi
abuelo no quiso que fuera un payaso al servicio de los blancos.»
Estas palabras revelan algo significativo
sobre su padre: que su vocación musical fue frustrada por los
prejuicios propios de la burguesía negra, razón por la que no
permitió que a su hijo le sucediese lo mismo. Precisamente, como
fruto de las costumbres afronorteamericanas que muchos burgueses
negros despreciaban, nació y se desarrolló algo que
culturalmente definía al negro americano: su música. Fue aquí
cuando comenzó a sentir inclinación por ella siendo todavía un
niño. Al cumplir los trece años, recibió como regalo de
cumpleaños una trompeta que le compró su padre tras una disputa
con la madre de Miles, que pretendía comprar a este un violín,
un instrumento mucho más ligado a la costumbre musical europea.
Cabe añadir que por contrapartida el padre no solo le compró
una trompeta, sino que además puso a disposición de Miles un
profesor de música, el señor Elwood Buchanan de la Lincoln High
School. Destaco este como el primero en aconsejar a Miles de una
manera directa y sin complejos; le recomendó a Miles tocar sin
vibrato, algo que a él gustaba mucho y que estaba muy de moda en
aquella época. Quizás entonces lo molestase mucho, pero
posteriormente Miles afirmó que este primer golpe le sirvió de
gran ayuda a la hora de crear su propio estilo.
Saint Louis.
Saint Louis era una ciudad con una
fecunda tradición trompetística, originada por la fantástica
actuación que allí efectuó Louis Armstrong en 1920, en plena
era del florecimiento del jazz. Este hecho provocó un gran
revuelo en Sant Louis, provocando una afición a la trompeta sin
igual en las que sobresalieron músicos como Charlie Creath,
Dewey Jackson, Eddie Allen ,Oliver Cobb, George Hudson, Harold
"Shorty" Baker y un largo etcétera de desconocidos.
Al cumplir los dieciséis años Miles
pudo darse de alta en el sindicato de músicos y comenzar a tocar
en la sección de trompetas de una banda local llamada "The
Eddie Randall's Blue Devils", con la cual realizó
actuaciones semiprofesionales.
Por aquel entonces sobresalía en la
ciudad un trompeta brioso y, a la vez, suave, profundamente cálido
y emotivo. Era Clark Terry, el futuro componente de bandas tan
prestigiosas como las de Lionel Hampton, Count Bassie y Duke
Ellington, y, posteriormente, líder de diversas agrupaciones con
las que obtuvo un notable éxito. En aquella época se encontraba
despegando profesionalmente. El jovencito Miles buscó en él
consejos e inspiración. Terry le orientó, le aconsejó que
tocase también el fiscornio - consejo que Miles siguió
ocasionalmente - y le introdujo totalmente en el ambiente jazzístico
de Sant Louis, llegando, incluso, a mediar ante su padre para que
le permitiese asistir a las jam sessions. Miles también logró
producir con su trompeta una buena impresión a otro joven
jazzman, Sonny Stitt, que entonces tocaba en la orquesta de Tiny
Bradshaw. Stitt quedó tan favorablemente impresionado por él
que aconsejó a Bradshaw que le contratase, y éste le propuso
incorporarse a su formación con un sueldo de sesenta dólares
semanales. Pero Miles aún no había terminado sus estudios de
bachillerato, poderoso argumento que utilizó su madre para
oponerse a su vehemente deseo de convertirse en un músico
profesional, y no le quedó más remedio que rechazar la oferta.
Llegó el verano de 1944 y la orquesta de
Billy Eckstine se presentó en Sant Louis. Por aquel tiempo ya se
estaba gestando el be-bop. Significaría el cambio más profundo
y radical que el jazz había experimentado desde su aparición
hasta entonces. Charlie Parker - saxo alto - y Dizzy Gillespie -
trompeta -, los dos pioneros más importantes de la nueva música,
formaban parte de la orquesta de Eckstine, el cual les dio la
oportunidad de realizar sus experiencias musicales, sin trabas de
ningún tipo, ante un público no iniciado. La estancia de dicha
orquesta en Sant Louis no estuvo exenta de incidentes. Se
produjeron algunos hechos que determinaron en gran medida el
futuro de Miles. En principio, la orquesta estaba contratada para
actuar durante dos semanas en el Plantation Club, un local en
donde los músicos negros tocaban para un público exclusivamente
blanco, y lo hacían bajo estrictas normas de segregación
racial, teniendo prohibido el acceso al club por la puerta
principal. Parker, molesto con estas discriminaciones, se puso a
romper los vasos usados por negros, argumentando que ya no podían
ser usados por blancos, y estuvo a punto de suceder un violento
altercado. La consecuencia fue que la orquesta no actuó en ese
local, pero consiguió un contrato en el Club Riviera, un cabaret
situado en el barrio negro de la ciudad. Por otra parte, Buddy
Anderson, uno de los trompetas de la orquesta, enfermó y se le
diagnosticó tuberculosis. Por tanto, tuvo que regresar a su
hogar para someterse a un largo tratamiento médico. Aquí entra
en juego Miles, que, enterado de que Bird y Dizzy se encontraban
en la ciudad, se presentó al primer ensayo de la orquesta con su
trompeta bajo el brazo, movido por el ardiente deseo de tocar con
ellos. Y lo consiguió: llegó a sustituir a Anderson y estuvo
tocando con la banda durante dos semanas. Ante este hecho, se
podría deducir que Miles, pese a su juventud, era ya un
trompetista consumado, digno de figurar al lado de los mejores.
No parece ser este el caso. Billy Eckstine, en el libro de Nat
Hentoff titulado "Hear Me Talkin' Ya" , cuenta sobre el
asunto:
«Me gustaría decirte algo sobre Miles.
La primera vez que le oí estaba trabajando en Sant Louis, que es
la ciudad de Miles. Me solía pedir permiso para tocar con la
banda. Yo le dejaba solamente porque no deseaba herir sus
sentimientos, ya que entonces Miles era muy malo, sonaba
horrible, no sabía tocar.»
Ciertamente, nunca sabremos cómo tocaba
Miles en aquella época, pero la cuestión es que esa experiencia
fue para él decisiva. La música y la personalidad de Bird -
ambas complejas, brillantes y atormentadas - le subyugaron de tal
forma que se sintió impulsado por una especie de obsesión:
volver a tocar con él. Y puso en marcha un plan que originó un
nuevo conflicto familiar. Habiendo acabado el bachillerato,
manifestó a sus padres su deseo de ingresar en la Juilliard
School of Music de Nueva York. Miles sabía que en esta ciudad
era donde podía encontrar con mayor facilidad a Parker. Pero su
madre insistió tercamente en que continuara su educación en la
Universidad de Fisk, en Nashville, el mejor centro docente al que
podía aspirar un ciudadano negro por aquel entonces. En esta
ocasión el conflicto fue resuelto por el padre, que le
proporcionó el dinero suficiente para que asistiese a las clases
de la Juilliard.
¿Por qué le atraía Parker tan
poderosamente? Miles era entonces muy joven, contaba dieciocho años,
se encontraba un tanto confuso y desorientado, y el be-bop le
facilitaba respuestas a sus más íntimos interrogantes. Era
jazz, jazz negro, y, desde un punto de vista intelectual, respondía
al concepto de arte que imperaba en el mundo blanco; es decir,
era una música afectiva a la vez que intelectualmente compleja;
por lo tanto, debía de resultar necesariamente digno según los
cánones blancos, aunque entonces era la música de una minoría,
ignorada por los "preclaros" representantes de la
ideología dominante. Parker, más que crear un estilo, lo que
hizo fue reinventar el jazz, de tal forma que su historia se
puede dividir en dos partes: antes y después de él. Debido a
sus aportaciones y a las de otros jazzmen de su generación, el
jazz alcanzó una nueva dimensión que conciliaba sus tradiciones
con la manera de concebir el arte del medio en que se
desarrollaba, y lo convertía decididamente en una forma
civilizada de expresar sentimientos profundos e irreductibles,
por así decirlo, salvajes, llegando el equilibrio musical
afronorteamericano que el jazz representaba a una nueva fase que,
guardando toda su negritud, aparecía en armonía con algunos de
los valores característicos de la cultura blanca. Parker, el músico
más creador de su generación, partiendo de dos culturas antagónicas
creó una música nueva, tal como habían hecho los primitivos
jazzmen; pero si éstos lo realizaron desde una perspectiva
fundamentalmente popular, él lo hizo desde otra básicamente
intelectual.
Tal como expresaba su música, Parker era
un hombre atormentado que toleraba muy mal las humillaciones que
tenía que soportar la población de color. Se inició en el
consumo de drogas, incluido el alcohol, siendo muy joven y acabó
devorado por ellas. Le movían a la vez dos impulsos antagónicos
con igual intensidad: el de la creación y el de la autodestrucción;
íntimamente relacionados, el uno animaba su vida y el otro la
hundía en el caos. En un tiempo relativamente corto, creó una música
que transformó radicalmente el panorama jazzístico, retomando
desde una nueva perspectiva las tradiciones negras que las
orquestas blancas del swing habían amenazado con diluir. Y,
también en un tiempo relativamente corto, destruyó su vida, al
ser incapaz de superar su dependencia de la heroína. En cierta
ocasión, declaro: "Toco lo que yo he vivido". Y su música
era de un rico colorido que incluía fuertes contrastes: siempre
volando con un swing alado, sus largos solos o eran rápidos, de
construcción tortuosa y sonoridad desafiante y angustiada,
intensamente dramáticos, o bien, en los ritmos medios y lentos,
eran plácidos, melodiosos y serenos, de una sonoridad
profundamente lírica, melancólica y oceánica, con un deje
vagamente angustiado. Esa era su manera de expresar los estados
afectivos de una vida torturada por el afán creador y la
desesperación.
Así, pues, a Miles le fascinaba Parker
por la forma con que había conseguido armonizar en su música
los contrastes entre la cultura negra y la blanca. Dicha forma
implicaba una actitud vital, existencial. Con el bop, una nueva
generación de jazzmen negros se negaba a mostrarse sumisa ante
los blancos; querían ser considerados culturalmente
afronorteamericanos y abandonar definitivamente el clásico papel
del músico negro, mezcla de intérprete popular y de cómico, y
ser considerados como artistas. Los boppers aparecían como
revolucionarios insolentes y Parker estaba a la cabeza de aquel
movimiento. Esta música, y su correspondiente actitud, fue con
lo que deslumbró a Miles y lo que le llevó a éste a
convertirle en su guru.
3.1.1 - Louis Armstrong:
Louis Armstrong dominó el mundo del jazz
y después un mundo más amplio, el del espectáculo, durante más
de cincuenta años. Fue el músico del nuevo género más querido
y famoso de todos los tiempos. Poseía unas ideas atrevidas, un
ritmo contagioso, una imaginación musical desbordante y una técnica
revolucionaria, y concebía la música con la forma y el
dramatismo de una narración fascinante.
Al igual que muchos músicos de Nueva
Orleans, Armstrong llegó al jazz oyendo sus primeras
encarnaciones en cualquier parte, por las ventanas abiertas de
las casas, funerales y desfiles. Carecía de formación musical,
pues era hijo de una criada y prostituta a ratos llamada Mayannn
y lo crió su abuela rodeado de miseria cuando su padre, un
obrero, lo abandonó nada más nacer. Pero aunque el joven Louis
vestía andrajos y rebuscó en los cubos de basura en más de una
ocasión, sólo le hacían falta una chispa para que se
encendiera su genio.
En los cafés y salas de baile los músicos
trabajaban noche y día. Un joven con talento sólo tenía que
doblar la esquina para encontrar trabajo. Armstrong conoció
enseguida a los músicos más famosos de la ciudad y la protección
de aquellos músicos le abrió las puertas de Nueva Orleáns.
Armstrong fue pasando por diferentes
bandas, primero con King Oliver y posteriormente se mudó a Nueva
York para formar parte de la banda de Fletcher Henderson. En 1925
empezó a dirigir la banda por derecho propio y durante el resto
de la década realizó una serie de grabaciones de calidad y
variedad tales que se convirtieron en clásicos. Estas sesiones
no sólo originaron un jazz de sutileza y fuerza emocionales sin
precedentes, con una intensidad rítmica cambiante que sobrecogía
quienes lo escuchaban; también revelaron a Armstrong como
vocalista de excepción.
En los años treinta se acentuó la fama
del trompetista. Su representante le alentó a ser un showman,
idea que no le desagradaba en absoluto, ya que el recuerdo de la
pobreza de su infancia despertó en él un deseo de ganarse el
afecto del público. Fue el primer negro estadounidense que
apareció en papeles importantes en películas, continuó
demostrando su originalidad para la improvisación y llegó a ser
una de las grandes celebridades del showbiz mundial con éxitos
como "Hello Dolly" y "What a Wonderful World".
En los últimos diez años de su vida, la mala salud le impidió
tocar la trompeta, pero al morir, en 1971, apareció en las
primeras páginas de todos los periódicos del mundo.
La influencia de Louis Armstrong en Miles
Davis es bastante evidente, por las proezas citadas anteriormente.
Se puede decir que fue un innovador, que desarrolló el aspecto
musical de la trompeta en el mundo del jazz llegando a su
valoración actual, en la que nada más escuchar este
instrumento, lo asociamos a un mundo tan complejo como el del
jazz. Evidencias aparte, Louis fue gran amigo de Miles, pero este
último siempre recriminó en el su faceta como bufón y tachó
de ridícula su actitud de "mostrarse simpático ante los
blancos". Pese a todo fueron grandes amigos. Cuenta Miles en
su autobiografía que cuando murió "Pops" -que era
como lo llamaban cariñosamente sus amigos-, el funeral fue
totalmente aburrido, y recordó que Armstrong siempre comentaba
que le hubiese gustado un funeral al estilo de Nueva Orléans,
con una orquesta de jazz tocando a todo ritmo por el cementerio.