| |
Si
convivencia y aprendizaje constituyen de por si asuntos inseparables
en el ejercicio docente ¿Cómo puede, entonces, ser
atractiva una escuela donde nos perdimos el respeto a nosotros mismos
y a la condición humana?
Aunque
este cuestionamiento o reflexión se convirtió
en el lugar común de todos los análisis, talleres,
seminarios, y evaluaciones pedagógicas a las que uno asiste,
es muy poco o nada, lamentablemente, lo que hemos avanzado en este
sentido, como manera de buscar una solución real al problema
de la convivencia en la escuela. Como hombre homosexual masculino,
y además como docente y periodista, quiero con mi charla
reflexionar a cerca del cómo se violentan a diario las personas
en el ámbito escolar por parte de sus maestros y maestras,
en especial cuando se abordan temas de sexualidad, como una forma
de contribuir a la búsqueda de soluciones para la convivencia
y el respeto desde el ejercicio |
|
pedagógico,
en especial para aquellos y aquellas docentes que trabajan con jóvenes
que viven el despertar de su deseo por el otro u otra y que, además,
se enfrentan a sus primeras experiencias sexuales y /o genitales.
Independientemente de que sean o no homosexuales.
EL
CUERPO COMO PRIMER TERRITORIO DE PAZ es una propuesta para la convivencia
con la diferencia y la pluralidad, que desde el sector LGBT –lesbianas,
gays, bisexuales y transgeneristas, del Proyecto Planeta Paz–
estamos haciendo a la sociedad colombiana en general, pero en mayor
medida a educadores y educadoras en cuyas aulas se cocina la intolerancia
entre los diversos sectores sociales populares. Es por eso que nuestro
llamado es, en últimas, a “urdir sueños y tejer
complicidades” en contra de la guerra y a favor de una paz
fundamentada en la justicia social en Colombia |