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“Tranquilos, que aquí la única loca soy yo”
 

“Sé que soy el único marica”

Informe del trabajo de ciudadano gay,
como persona y como parte del Proyecto Social y Político

Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello,
que arrepentirse de no haber hecho nada
Giovanni Boccaccio.

 
Manuel José Bermúdez Andrade
   Medellín, ocaso del 2003
La gestión /2 de 8
     

Titulé este informe de gestión e historia del Ciudadano Gay “Yo soy el único marica”, porque en esta frase de doble sentido expreso dos cosas que he tenido que enfrentar y confrontar durante mi trabajo y que son relevantes al momento de hacer un análisis final:
De un lado, el asumir mi homosexualidad como una constante que atravesará todos mis espacios y acciones. Esta actitud generó, de entrada, una gran ruptura con el modelo tradicional de acción de los grupos a los que pertenecí, pero también el señalamiento permanente de quienes se sentían evidenciados por mi actitud exageradamente abierta en las formas, manifestaciones y en el uso del lenguaje. Autodenominarme “marica” o “loca”, aunque era ya una práctica en la manera de asumir mi mismidad, como elemento generador de opinión pública, se constituía, además, en una piedra en el zapato de muchos y muchas que me apoyaban o que veían con buenos ojos mi labor política; pero por sobre todo, una dificultad para el trabajo colectivo con las personas gays, lesbianas, bisexuales y transgeneristas que me rodeaban. Terminé entonces por acuñar esta frase en todas las reuniones o espacios públicos para mitigar los temores de quienes no querían ser evidenciados por fuera del closet y acallar la curiosidad perversa de una que otra de las miradas externas: “No se preocupen, que aquí, yo soy el único marica”.
De otro lado, quizás el mas complicado cuando se pretende entrar en la arena pública y en lo electoral, esta frase refleja mi intención de mantenerme aparte de los favorecimientos económicos o de poder, que pudieran o puedan generarse de la lucha, y que reitero fueron la razón de mi salida de algunos grupos organizados. Durante estos años, Ciudadano Gay PSP, no ha

manejado presupuestos económicos, ni ha hecho negociaciones en términos de burocracia o puestos públicos. Toda negociación ha tenido como fundamento la acción programática a favor del objetivo; lo cual es visto por mis contradictores y algunos amigos como muestra de que soy muy marica, es decir muy bobo. Pero que para mi, no es mas que una manera de ser consecuente con mis ideales. Amarrarse a un movimiento o partido, es empeñar la palabra y la libertad, y de paso al movimiento social de las homosexualidades.
En consecuencia, nunca pensé en la posibilidad real de ser gobierno desde un puesto de elección popular, aunque siempre me he preparado para asumirlo de ser necesario, por eso mi formación profesional y la permanente actualización en los asuntos de coyuntura, tanto en temas de sexualidad como de política local, regional, nacional e internacional. La intención principal, como de echo se logró, fue y es utilizar la contienda electoral como un espacio generador de opinión.
Mi proyecto político no a estado articulado exclusivamente a lo electoral, pero ha sido desde este escenario desde donde he logrado el mayor y más efectivo posicionamiento ante la opinión pública, y el respeto y valoración por parte de los medios y periodistas. El discurso político de ciudadano gay, lleva implícita además, la proyección del trabajo de las homosexualidades hacia un movimiento ideológicamente de izquierda. Siguiendo los caminos de León Zuleta, un movimiento social que no trance con la exclusión, la violación a los derechos humanos, la marginalidad social o económica, y que evite ser el instrumento publicitario y por ende de alineación, de los grandes monopolios y partidos políticos tradicionales.

  ...León Zuleta: 3 de 8