¿Cómo
puedes hablar de la violencia con tus hijos?
Negar la violencia asusta y confunde
más a los hijos. Es mejor hablar con ellos cuando hagan preguntas o suceda algo
relativo al padre. Hay que escucharles, preguntarles cómo se sienten, mostrarles
que le comprendemos, que ellos no tenían culpa de nada, que los queremos, que
intentaremos mantenerlos a salvo, que la violencia no es buena, reconocer que
es normal tener miedo. Hay que descubrir cómo evitan recordar lo que les da
miedo, qué tics o pesadillas les quedan de la violencia.
Piensa que si hacemos como si no hubiera
pasado nada los niños aprenden que la violencia es normal, se culpan a si mismos,
piensan que están locos, creen que el hombre es superior a la mujer y piensan
que la violencia es buena forma de resolver conflictos.
Si no quieres hablar, esperaremos el
momento adecuado. Actuaremos siempre de forma no violenta y sin amenazas.