Cadillac de cemento
Un
camionero que conduce un camión de cemento llega a su casa por la noche y
descubre un Cadillac descapotable aparcado en la entrada de su garaje. Las luces
de la habitación de su mujer están encendidas y se ve a un hombre con ella.
Sospechando que su mujer tiene un affaire, llena el coche del desconocido con
cemento líquido hasta que éste queda totalmente solidificado e inservible.
Después se dará cuenta de que ese coche era un regalo sorpresa que le había
preparado su mujer, para el cual había estado ahorrando durante años. Y que el
hombre que estaba en la casa era el vendedor, con el cual estaba cerrando la
negociación.
En otras versiones, la mujer está realmente teniendo una aventura, pero el
marido celoso vierte el cemento sobre un coche equivocado, ya que mientras tanto
el amante sale de la casa, monta en una bicicleta y se aleja de la escena.
La leyenda es falsa:
| Pretende ilustrar las consecuencias negativas de los celos exagerados y la desconfianza matrimonial. | |
| Aprovechando esta leyenda, una empresa cementéra planeó un hecho parecido como parte de una campaña publicitaria. |