
La palabra "draca"
proviene del griego y significa serpiente.
Los dragones son seres que están muy extendidos en casi todas las culturas,
sobre todo en la europea y en la asiática, ya que no se han recogido documentos
sobre su existencia en Norteamericana, Australia y África del Sur.
Las principales diferencias entre el dragón europeo y el asiático: es que el primero es alado y más grande, en cambio el segundo parece más pequeño - aunque hay algunas excepciones- y sin alas. Decir también que en la cultura oriental se utilizaba algunas partes del dragón como afrodisiaco, mientras en la occidental para hacer algún tipo de conjuro sobre todo las brujas antiguas en los aquelarres.
A este ser se le asocia en casi todas las leyendas como el protector y guardián
de una cueva que esconde un tesoro o también, como el centinela de una bella
princesa. Este papel que representa en multitud de libros debe ser por su
aspecto tan fiero que produce temor a todo aquel que se le acerque.
Uno de los mayores misterios que esconde son sus glándulas inflamatorias,
muchos estudiosos del tema lanzan la hipótesis de que realmente no echaban
fuego por sus fauces, sino que debido a la temperatura del lugar donde se
encontrase exhalaban humo o vaho. Claro, que esta teoría se viene abajo, ya que
algunos exégetas no ven aquí la explicación de cómo quemaba casas y
árboles.
Polémicas a parte el dragón en casi toda Europa es el símbolo del mal, y para
parte de nuestra iglesia católica del diablo, -debe ser por lo del fuego- cosa
que no me resulta extraño. Hasta en la Biblia recoge pasajes sobre este animal
sólo basta con leer Isaías 27,1. En cambio los chinos tienen otra concepción
distinta de este animal, lo respetan, y hasta tal punto, que en su calendario
uno de los años es el del dragón. Como varían los hombres de una cultura a
otra.
Respecto a la fisonomía de esta criatura es tan variada, que casi se podría
decir que no hay dos dragones iguales, aunque casi todos tienen muchas cosas en
común. Cabe reseñar los engendros de más de dos cabezas -muy extendido- o con
sólo dos patas, entre muchos otros aspectos físicos horripilantes.
Se alimenta muy de vez en cuando, pero cuando tienen hambre son capaces de
comerse a cualquier res entera. Los más populares son los terrestres, pero
también existen muchas leyendas sobre dragones marinos.
Según nos dice Armando Galant en un monográfico de la revista "Más
Allá" los mayas escogían entre los suyos, normalmente una doncella, para
sacrificarla a los dioses, lo curioso es que si vemos desde el montículo el
río donde lanzaban a las jóvenes, éste tenía forma de dragón.
En algunas leyendas como, el Cantar de los Nibegungos, Sigfrido mata al dragón
y se unta con su sangre para hacerse inmortal. Y como no, los vikingos y su
drakkar que adornaban su proa con la cabeza de este reptil.
Para finalizar hacer mención a una flor como es "Boca de dragón" que
lleva este nombre por el parecido a las fauces de la bestia. Y también resaltar
el famoso "dragón de Komodo", un varano de unos tres metros que
habita en Indonesia y que en sus fauces lleva bacterias virulentas capaces de
matar con un solo mordisco a su víctima.
SAN JORGE Y EL DRAGÓN
Una ciudad de Libia era acosada constantemente por un dragón, destruyendo un gran número de casas con el fuego que expulsaba de sus fauces. Los habitantes hartos de reconstruir sus viviendas, empezaron a ofrecer sacrificios. Le ofrecían al principio un cordero para poder aplacar de este modo su mal genio, pero no fue bastante, y se llegó al extremo de tener que regalarle el suculento manjar de un humano.
Cuentan que la hija del rey fue la elegida en uno de los sorteos que se iban
realizando en la comunidad. La tristeza era grande del rey y sabía que había
muy pocos caballeros valerosos que se enfrentasen a la bestia de sus males.
E aquí que un día llegó un soldado romano que se había enterado de lo que
ocurría en esta ciudad, y fue en busca y caza del dragón. Después de una
feroz lucha con el monstruo, acabó triunfando aquel desconocido, pero que una
vez llegado a la ciudad no lo sería tanto pues rápidamente se dio a conocer y
consiguió con su proeza convertir a todo aquel territorio al cristianismo.
Esta leyenda de San Jorge y el dragón, está llena de simbolismo, ya que el
animal representa al demonio y la hija del rey a la iglesia. No obstante, hay
constancia de la existencia de San Jorge debido a dos inscripciones encontradas
en una iglesia de Lidda (Palestina) donde sufrió su martirio.
En 1222 el Concilio de Oxford ordenó su festividad que se celebra el 23 de
abril (día del libro, por cierto) y desde el siglo XIV es santo y patrón de
Inglaterra, de la orden de la Jarretera, de Génova, Cataluña entre otras.
Como curiosidad no he encontrado ningún nexo de unión todavía entre
Inglaterra, el dragón y San Jorge, por lo cual desconozco el motivo de porque
es santo de este país.
Para saber más, recomendar la película "El último dragón" y el libro "Bestiario Mágico" de Jesús Callejo.