El
Origen del Halloween
¿Quién no ha oído hablar alguna vez del
Halloween? La mayor parte de
nosotros (y me incluyo a mi mismo también) hemos
descubierto
esta celebración gracias a las típicas películas estadounidenses en las que
los niños disfrazados van casa por casa pidiendo caramelos, chocolatinas y
golosinas. Sea como fuere, el hecho es que cada año que pasa, la fiesta de
Halloween cobra más y más fuerza (sobretodo, gracias al esfuerzo de los
centros comerciales) en muchos países en los que este día se celebra de otro
modo. Por ejemplo, en España, por lo general la víspera de todos los santos,
es un día en el que se encienden “lamparillas de aceite” a modo de
plegaría por las ánimas (costumbre que poco a poco se está perdiendo).
¿ Alguna vez no os habéis preguntado
de dónde viene esta tradición de honrar a los muertos?, ¿la razón por la que
en unos sitios se celebra de una forma y en otros de otra? Si os pica la
curiosidad, os recomiendo que sigáis leyendo.
En cuanto al origen de la palabra Halloween, viene de las palabras “hallowed” (palabra antigua de la lengua
inglesa, sinónima de sacred, que significa sagrado/a) y “eve” (contracción
de la palabra evening, que significa tarde). Su traducción literal al
castellano sería “tarde sagrada”, aunque más comúnmente se suele traducir
como “tarde de todos los difuntos”.
Origen
El
origen del Halloween lo tendríamos en el seno de las comunidades Celtas
(quienes practicaban el Druismo(1)).
Para ellos, la noche del 31 de
Octubre era la última noche del año. Esa noche, encendían grandes hogueras y
organizaban festejos en honor al dios de la muerte y príncipe
de la Oscuridad “Samhain”,
quien venía para tomar prisionero al sol y convocar a los espíritus de los
muertos. Los celtas creían que
en esa noche la ventana que separaba el mundo de los vivos y el de los muertos
desaparecía, y que durante esa noche las almas de los difuntos regresaban a
visitar sus hogares terrenales. Para mantener a estos espíritus contentos y
alejar los malos espíritus de sus hogares, los celtas dejaban comida o dulces
fuera de sus hogares (tradición que ha sobrevivido al paso del tiempo, y que
ahora es lo que piden los niños hiendo casa por casa diciendo “¿trato o
truco?”). La noche del 31 de Octubre también la consideraban propicia
para examinar los presagios del futuro.
Con el paso de los siglos, y
consecuencia de la expansión del imperio Romano, los celtas fueron
conquistados. Los romanos impusieron sus creencias religiosas a los celtas, lo
que llevó a que el último día del año celta pasase a ser fecha en la que
festejar y venerar a Pomona, diosa de los frutos.
Más adelante en la historia es cuando
nos encontramos con la relación que tiene Halloween con el día de todos los
santos, fiesta cristiana. Desde
el siglo IV la Iglesia de Siria consagraba
un día a festejar a "Todos los Mártires". Tres siglos más tarde, el
Papa Bonifacio IV (615 d.c.) transformó un templo romano deificado a todos los
dioses en un templo Cristiano dedicándolo a "Todos los Santos", a
todos aquellos que les habían precedido en la fe. La fiesta en honor de Todos
los Santos, inicialmente se celebraba el 13 de Mayo, pero fue el Papa Gregorio
III (741 d.c.) quien la cambió de fecha al 1 de Noviembre, Seguramente
porque el 1 de noviembre coincidía con una de las cuatro grandes fiestas de los
pueblos germanos, y la política de la Iglesia era sustituir los ritos paganos
por los cristianos. Más tarde, en el año 840 d.c., el Papa Gregorio IV
ordenó que la Fiesta de "Todos los Santos" se celebrara
universalmente. Como fiesta mayor, ésta también tuvo su celebración
vespertina en la "vigilia" para preparar la fiesta (31 de Octubre). Los celtas nunca aceptaron las tradiciones cristianas y por
eso todavía están vigentes las tradiciones de esta noche de magia, brujas y
fantasmas.
Tradición
de vaciar calabazas
Al oir la palabra Halloween lo primero que se nos viene a la cabeza es una calabaza vaciada por dentro, con ojos, boca y nariz, y con una vela en su interior. Según cuenta la leyenda popular:
“Un
hombre irlandés, tacaño y muy bebedor, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de
encontrarse con el diablo en un bar, en la Noche de Brujas, como algunos
afirman.
Jack había bebido mucho y aún tenía mucho más por beber, estaba apunto de
caer en las garras del diablo. Pero pudo engañar al diablo ofreciéndole su
alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para
pagarle al camarero, pero Jack rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero.
Como Jack tenía una cruz en su monedero, el diablo no pudo volver a su forma
original. Jack no dejaría ir al diablo hasta que le prometiera no pedirle su
alma en 10 años.
Diez años más tarde, Jack se reunió con el diablo en el campo. El diablo iba
preparado para llevarse el alma de Jack, pero Jack pensó muy rápido y dijo:
"Iré, pero antes de hacerlo, ¿me pasarías la manzana que está en ese
árbol por favor?". El diablo pensó que no tenía nada qué perder, y de
un salto llegó a la copa del árbol, pero antes de darse cuenta, Jack ya había
tallado una cruz en el tronco de un árbol con un cuchillo. Entonces el diablo
no pudo bajar, sin atrapar a Jack y sin obtener su alma. Jack lo hizo prometer
que jamás le pediría su alma nuevamente, y el diablo tuvo que aceptar, pues no
le quedaba nada más por hacer.
Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo, pues durante su
vida había bebido mucho y había sido un estafador. Pero cuando intentó
entrar, por lo menos el infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta, pues no
podía tomar su alma. "¿Adónde iré ahora?", Preguntó Jack, y el
diablo le contestó: "Vuelve por donde viniste". El camino de regreso
era oscuro y con mucho viento. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido
directamente del infierno, para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en
un nabo que iba comiendo, para que no se apagara con el viento.
....Jack fue condenado a caminar en la oscuridad eternamente.....”
¿Pero qué relación
guardan los nabos con las calabazas? . Los pobladores de las islas británicas,
especialmente Irlanda, son descendientes de los celtas, por eso como mandaba la
tradición celta ahuecaban nabos y ponía carbón en ellos para iluminar, y así
le daban la bienvenida a sus seres queridos y a la vez se protegían de los
malos espíritus. Pero cuando los irlandeses llegaron a América, conocieron las
calabazas y se dieron cuenta de que estas eran mucho más grandes y fáciles de
ahuecar. Desde entonces, todos hemos considerado la calabaza como símbolo
indiscutible del Halloween.
La verdad es que es muy curioso como evolucionan las costumbres y tradiciones de los pueblos a los largo de la historia. Aunque parezca mentira, muchas de las celebraciones que pensamos que han sido así desde el principio de los tiempos, en realidad son fruto de la evolución de las culturas.
Autor:
Joseba Zubialde
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Druidismo: creencia religiosa de los antiguos celtas que habitaron la Galia y las islas británicas desde el siglo II a.C. hasta el II d.C. En ciertas regiones de Inglaterra que no fueron invadidas por los romanos, el druidismo sobrevivió hasta dos o tres siglos más tarde, cuando fue suplantado por el cristianismo. Una de las creencias de esta religión consistía en la inmortalidad del alma, que pasaba después de la muerte al cuerpo de un recién nacido. De acuerdo con los informes de Julio César, quien se basaba a su vez en el informe parcial del culto escrito de Posidonius, historiador y filósofo estoico, los druidas se creían descendientes de un ser supremo.
Documentos
antiguos sostienen que los druidas ejercían las funciones de sacerdotes, de
profesores de religión, de jueces y de administradores públicos, después de
haber sido investidos del poder supremo bajo un arco druida. Existían tres
clases de druidas: los profetas, los bardos y los sacerdotes. Eran asistidos por
mujeres profetisas o por brujas, quienes no contaban con los poderes ni con los
privilegios de los druidas. Los druidas estaban muy instruidos en temas como la
astrología, la magia y las misteriosas cualidades de las plantas y los
animales; otorgaban una importancia especial a los robles y al muérdago, sobre
todo cuando este último había crecido en un roble; era habitual que celebraran
sus rituales en bosques de robles. Los arqueólogos creen que es probable que
los druidas usaran monumentos de
piedra conocidos como dólmenes, como altares y templos; estos monolitos han
sido hallados por toda la zona por donde floreció el druidismo. Stonehenge fue
su núcleo capital durante muchos siglos.
Los druidas
lideraron a su pueblo en la resistencia que opusieron durante la invasión de
los romanos, pero su poder se vio debilitado por la rebelión de los guerreros
galos, quienes envidiaban su autoridad política. La superioridad de la fuerza
militar romana y la consecuente conversión de muchos seguidores del druidismo
al cristianismo, llevó a que esta religión desapareciera.
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Para la elaboración de este artículo han sido utilizadas diversas fuentes, tales como: enciclopedias, artículos relacionados con el tema y páginas web relacionadas.