XI Salón de Esoterismo de San Sebastián

 

   Del 30 de Julio al 7 de Agosto tuvo lugar en el palacio Miramar de San Sebastián el XI Salón de Esoterismos, que contó con la presencia de multitud de videntes, quiromantes, tarotistas y astrólogos. La gran afluencia del publico donostiarra ha hecho que haya sido posible que este evento dure tantos años, y que desde hace algunos, dejase los bajos del ayuntamiento para pasar al precioso palacio de Miramar.

   En esta edición, entre los ya clásicos “stands” con artículos esotéricos, libros, piedras mágicas, amuletos y demás, el público tubo un gran abanico de actividades a las que podía asistir: conferencias, espectáculos de danza, exposiciones, talleres de terapia regresiva y, pos supuesto, la posibilidad de que le adivinaran el futuro.

   Este año ha habido un aliciente añadido, que sin lugar a dudas a despertado la curiosidad de los visitantes, y ha motivado a que muchas otras personas a las que el mundo del esoterismo no les interesa, asistan al salón del esoterismo. Nos referimos a la exposición organizada sobre “las caras de Bélmez” por Manuel Gómez Ruiz, miembro de la “Agrupación Parasicológica de Puerto Real”, con sede en Cádiz. Fotos, documentos y testimonios escritos fueron los protagonistas de la exposición, que abarcó el fenómeno de las caras desde sus inicios hasta el año 1998. El mismo salón en el que se celebró la exposición fue el lugar elegido para que Pedro Amorós, presidente e investigador de la sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas, impartiera una conferencia sobre el mismo tema.

   El público que acudió al evento, “alucinó” al ver la fusión entre la tecnología y la quiromancia. En un stand camuflado entre muchos otros relacionados con la venta de todo tipo de objetos esotéricos (velas, piedras, masajeador neural, libros de relajación, etc...),  una avanzada técnica de quiromancia (lectura de las manos) captó la atención de los asistentes. Por cinco euros, un ordenador leía la mano del interesado. El proceso era sencillo. El visitante ponía su mano sobre un scanner, y tras unos minutos, se le entregaba un folio en el que aparecían los resultados. No faltó gente que quiso probar este nuevo tipo de “quiromancia-tecnológica”.

   Otra novedad que se pudo ver en la edición de este año, fue la posibilidad de fotografiar el “aura”. En un stand dedicado a esta práctica, al visitante se le ofrecía la posibilidad de fotografiar su aura, y de analizarla. El precio de este tipo de práctica oscila según el tipo de análisis que quisiera el visitante (simple  o en profundidad). Marilyn Rossner

   Además, este año el salón de esoterismo de San Sebastián contó con la presencia de Marilyn Rossner, considerada por muchos como la mejor médium del mundo, y que impartió dos seminarios: “Luz y esperanza. La supervivencia del alma más allá de la muerte. Los ángeles que nos acompañan” y “El perdón y el amor como sanación espiritual. Mensajes sobre el futuro. Cómo enfrentarnos a las crisis de la vida”. Aunque la entrada (de tres euros) al salón del esoterismo incluía la oportunidad de acudir a una conferencia de forma gratuita, esto no era válido para asistir a las conferencias de Marilyn Rossner, y había que abonar treinta euros para asistir a cada una.

   Para terminar con nuestro repaso a lo más llamativo del XI salón de esoterismo de san Sebastián, hay que destacar también la asistencia de la actriz Mª Luisa Merló, quien fue la responsable de un taller de meditación dirigida. También es de destacar la demostración que Concepción Sastre hizo al probar que los invidentes también pueden echar las cartas e interpretarlas. Esta tarotista y profesora de Tarot presentó una baraja cuyos símbolos pueden ser interpretados por personas ciegas.

   En este artículo hemos destacado lo más sorprendente y novedoso que se vio por San Sebastián, pero por supuesto, las videntes tuvieron un salón dedicado única y exclusivamente para ellas y las personas que se decidieran a saber de su futuro. El precio de las consultas era de treinta euros. Vista la gran afluencia de público de este año, se puede decir que el salón de esoterismo fue, un año más, un éxito.

 

 

  Autor: Joseba Zubialde